—Amor podríamos salir este fin de semana tú y yo... cómo antes— accedí para caminar a él, verlo vestido tan formal era luz para mis ojos. —Los niños podrían quedarse con mi mamá— informé abrazando su torso, sus manos recorrieron mi espalda llegando a mi trasero. —Podemos ir a esas cabañas— susurró dejando besos en mi cuello, accedí buscando sus labios. —Tu padre me ha hablado, llega en una semana— rompe nuestro momento, me dedico a terminar el desayuno de nuestros niños sin perder más el tiempo. —¿Iras con Luisa a comer?— preguntó, ellos aún eran los mejores amigos, ya que trabajaban juntos; mi hombre accedió dejándome libre y sentándose en la barra. —Sí, dice que tiene algo que decirme... tal vez que conoció a alguien— solté una carcajada al escuchar aquello. —¿por qué no nos casamos
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


