La semana se había vuelto un infierno, todos los días eran dolorosos para la familia, podría jurar que había venido todo el instituto a visitarlas... Luisa era importante al igual que Grecia. Mi atención fue directo a mi padre al ver cómo abrazaba a mamá, verlos juntos era una locura. A mi lado tenía a Rainer dormido en mi hombro, ya que nos había tocado cuidarla la noche anterior y yo no lo había dejado dormir por los malditos cólicos. Nuestra amistad o relación era buena, lo consideraba a si como él a mí, regresando al tema de mis padres... Lo único que le había reprochado a papá era el haber traído a su "novia" y no a Rubén, mi hermano era más importante que era mujer en fin, se irían hoy. De Luisa aún no teníamos respuesta más que esperar, un apretón en mi cintura hizo que le presta

