Llevé mis besos hasta su m*****o, todo esto bajo la atenta mirada de mi esposo; lo tomé en mis manos y le di toda mi atención, comencé por delinearlo con mi dedo. Luego di leves masajes, pero mis ganas de probarlo no disminuían, así que lo llevé a mi boca. primero le di un corto beso, luego pasé mi lengua y vi a mi esposo aferrarse a las sábanas, así que lo introduje en mi boca y mi esposo tomó mi cabeza para guiar mis movimientos. —Esto es mejor de lo que pensé; los labios de Sofía alrededor de mi m*****o es un sueño hecho realidad. Cuando pensé que nada podría sorprenderme, mi mujer comenzó a succionar. ¡Joder, mami! —Aumenté el ritmo combinando el movimiento de mi boca y mi mano; en poco tiempo mi esposo estaba suspirando y maldiciendo. —¡Te gusta así, cielo! —¡Mami, me estás matando

