Tomé la mano de Sofía para salir de la empresa, no sin antes decirle a la secretaria que íbamos por la niña y a almorzar y luego regresaríamos. El idiota de Alexander salió de su oficina y nos observó desde lejos, pero no se atrevió a acercarse y eso es bueno; quiere decir que mis palabras tuvieron el efecto deseado. Mi chofer y mi asistente personal esperaban en el auto, así que subimos y fuimos por la niña. Smith, ¿qué tenemos para hoy? —Tiene reunión virtual con inversionistas de tres de sus empresas después del almuerzo; sus padres llamaron para recordarle el almuerzo del fin de semana. —Está bien, las reuniones las tendré en la empresa de Sofía y confirma el almuerzo con mis padres. —Le avisaré al piloto que no haga planes para el viernes. —No, esta vez volaré el sábado. —Dere

