ABIGAIL “¿Qué tengo que hacer?” pregunto con voz decidida y el señor Pemberton me mira con gratitud. “Creo que lo principal es que no le digas nada por el momento, pues no sabemos hasta que punto él esté enterado de lo que sucede y si vaya a querer cooperar con nosotros para averiguar la verdad, pues es probable que simplemente se asuste y se aleje o simplemente no te crea, así que lo mejor por el momento es que él no se entere y tratemos de averiguar la mayor cantidad de información que podamos antes de que podamos involucrarlo en esto,” él me dice y yo asiento. “¿Es posible que puedas conseguir alguna muestra de él para hacer un examen de ADN?” mi padre me pregunta y yo aprieto mis labios con fuerza, pues con lo que acaba de suceder hoy dudo mucho que vaya a poder tomar algo

