Sunmi estaba sentada en el sofá, su cabeza tomando su frente y su pie izquierdo moviéndose con impaciencia. Habían pasado apenas 20 minutos desde que Yoongi se había ido con esa estúpida arma y la alteración a tope. Por más que había querido comunicarle a los chicos lo que estaba pasando, Yoongi se había llevado su celular y el de Sunmi, además no había teléfono fijo en el studio, lo único que pudo hacer fue mandarle mensajes por f*******: a todos, pero lamentablemente sus amigos no usaban más esa red social. — No debí haber dicho nada, joder...— Se lamentaba y no podía con la angustia. No sabía a dónde había ido Yoongi y tampoco con quién, pero quería estar con él para cualquier cosa. Ahora más que nunca. El tiempo pasó mucho más lento de lo normal, Sunmi había estado sentada mordiéndo

