POV : ASTAROTH. Paseaba por el lugar esperando en el vestíbulo que la empleada de recepción confirmara mi invitación, sus gafas de pasta negra, me recordaban a mi esposa fea, solo que esta chica de acá era hermosa. El lugar era elegante, de mi agrado y el señuelo de la iglesia vacía me pareció audaz, aunque no debía extrañarme; siempre había compartido gustos con Enzo, incluso para las chicas a ambos nos gustaba siempre el mismo tipo de mujer. Pasé mis dedos por el borde de la gran mesa de caoba negra y estaba completamente impecable, era luna pieza perfecta. — Muy bien, hemos confirmado su invitación, no aceptamos tarjeta o transferencia, solo efectivo, extendió un pedazo de papel con un monto de tres cifras. Saqué mi billetera y entregué la cantidad solicitada. — Sea bienveni

