Me acerqué a pasos lentos a él y él me siguió con su mirada. Harry estaba en el cementerio, y no era tan tonta como para no saber que era debido a la muerte de una persona que debió de haber sido muy importante para él. Estaba sentado en una banca que había frente a la respectiva tumba, completamente empapado por la lluvia, con su cabello marchito. Cuando me detuve en diagonal a él, no queriendo estorbar la vista que tenía él hacia la tumba, Harry bajó la mirada fijándose en el suelo. Estaba mal y lo sabía. Con el paraguas evité que le cayera más lluvia a la cabeza, también provocando que la lluvia me empapara a mí ahora. Pero me daba igual, le debía una, como la vez en que él me había ido a buscar al parque, con la única diferencia de que no mencioné las palabras "está lloviendo" como é

