Después de despedirme de Miguel, subí a casa donde me encontré con que mi ex que ya estaba preparando su desayuno. Al verme me dijo malhumorado que vaya horas de llegar a casa, me preguntó a dónde había ido así vestida, con quién había estado… por supuesto, yo no estaba dispuesta a darle ningún tipo de explicaciones y me retiré a mi habitación no sin antes recordarle que estábamos divorciados y que podía hacer lo que me diera en gana. Aunque me sentía agotada, las imágenes de mi encuentro con Miguel se repetían en mi cabeza y no me permitían conciliar el sueño. Comencé a fantasear con la imagen de su polla acercándose a mis labios y pensé en lo tonta que había sido al no atreverme a saborearla. Recordaba lo mucho que parecían disfrutar las chicas que había visto en los videos cuando chup

