La casa de Brad era bastante bonita, estaba pintada de un azul rey muy llamativo, tenía varios árboles en su entrada lo cual le daba un toque mas natural y lindo a la casa, al entrar se notaba calidez, un verdadero hogar, las paredes eran de color beige y tenía una decoración muy simple. Cuando entramos él fue directo a la sala de estar donde se sentó en un sofá grande y yo me senté frente a él en un sofá individual y nos quedamos en silencio un rato aunque esta vez no fue incómodo, después de un par de minutos decidí hablar
--¿a quien dejaste en Dropwood?-- su sonrisa se desvaneció rápidamente
--a nadie, nunca conocí a mis padres, fui criado por mi abuela quien murió un año antes de ser víctima del choice-- me imagine a este chico a quien se ve alegre y motivado en esos tiempos, estando solo, donde la vida le daba la espalda, su vida tuvo que ser muy triste-- ¿tu a quien dejaste atrás Raquel?--
--yo si deje a muchas personas, mis padres, mi mejor amigo y a mi novio... Mejor dicho ex novio-- automáticamente me deprimí, desde que aquel demonio me había encontrado no había pensado en ellos ni un minuto ¿como estarán ellos? Seguro que ya me tomaron por muerta
--vaya Raquel... Espero que algún día se reencuentren--
Estaba apunto de hablar cuando la puerta se abrió y se escucho "¿donde estas amor?" era la vos de un hombre, era algo áspera lo cual me dejo la piel erizada mientras me ponía alerta lo cual Brad noto enseguida y trato de calmarme
--tranquila, es mi novio-- me dedico un sonrisa que me calmo un poco-- amor estoy en la sala de estar, ven, te quiero presentar a alguien-- y fue hay cuando vi a ese chico por primera vez-- Raquel él es mi novio Evan Luncer, amor ella es Raquel, es nueva, llego hoy a la ciudad--
Evan era muy alto, 1.75 de estatura mas o menos, era castaño y sus ojos eran de un azul muy hermoso y físicamente era muy atractivo
Como estaba viendo al chico tan fijamente me regalo una linda pero breve sonrisa
--un gusto conocerte Raquel-- su saludo fue cortes, luego dirigió su mirada a su pareja-- ¿amor ya estas listo para irnos?-- Brad le dijo que si muy ilusionado para después mirarme
--Raquel hoy no estaré en casa, sientes libre de explorar si quieres, ven te mostrare donde dormiras--
Le dije que si algo tímida ¿porque el novio no decía nada? ¿tanta confianza le tiene a Brad? ¿cuanto tiempo podré quedarme aquí sin ser un estorbo?
Brad me condujo por un pasillo el cual tenía tres puertas diferentes y según me iba contando la primera era el baño, la que seguia era su habitación y la última seria la que yo utilizaría, entramos y la habitación tenía todo lo necesario. Una cama matrimonial con la colcha y almohadas de color anaranjadas, las cortinas de la ventana eran del mismo color, tenía un pequeño armario de madera y un tocador. Era mas de lo que me esperaba en realidad
--espero que te sientas cómoda aquí Raquel-- la sonrisa de este chico siempre era agradable de ver
--muchas gracias Brad... ¿cuanto tiempo me puedo quedar aquí? ¿a tu novio no le molesta que me quede en tu casa?-- realmente estaba nerviosa
--tranquila Raquel, puedes quedarte a vivir aquí si gustas, no me aria mal tener compañía, y ni a mi ni a mi novio nos molesta que te quedes aqui así que relajate, esta es tu casa-- realmente me tranquilizo sus palabras
Y ya sin decir nada mas se retiro junto a su novio y me quede sola en aquella extraña casa, en esta extraña ciudad
Me puse a recapitular que es lo que ha pasado en los últimos días, primero fui víctima del choice, descubrí que existen los demonios, encontré una ciudad desconocida, estoy viviendo con alguien que no conozco... Son muchas cosas que procesar en tan pocos días y realmente no se que hacer, sigo teniendo muchas preguntas pero a la vez no quiero molestar a Brad con todas ellas.
De repente me rugió el estómago captando mi atención, no he comido nada en dos días, desde que me fui de Dropwood no había tenido hambre ya que tenía tanto miedo de lo que hiba a pasar como para comer así que sigilosamente me empecé a mover por la casa, se que no hay nadie pero aun así estoy en modo alerta preparada para todo, primero pase por el pasillo de las habitaciones y a la derecha estaba la cosina junto a un pequeño comedor y a la izquierda estaba la sala de estar
Abrí lentamente el refrigerador buscando algo que comer, cualquier cosa me vendría bien en estos momentos, al final elegí un estofado que estaba en una olla el cual se veía vastante delicioso, no era mucho pero aun así lo calenté un par de minutos, me serví un plato y me senté en la pequeña mesa que estaba en el comedor, estaba delicioso, hace mucho no comía algo tan rico, comencé a devorarlo por el hambre que tenía y fue entonces cuando lo vi... Era él de nuevo, ese demonio estaba en la ventana observándome fijamente aunque cuando nuestras miradas se cruzaron inmediatamente se fue, tan rápido que ni siquiera supe en que dirección huyo. Por instinto me pare de mi aciento para salir corriendo de la casa, no me importaba que fuera un demonio porque si o si lo iba a enfrentar pero al salir lo que vi me aterrorizó mas, por todos lados había rayos de luz cruzando de lado a lado y cada vez que uno se detenía revelaba a un demonio, la ciudad estaba invadida prácticamente así que corri a la casa nuevamente deseando que Brad estubiera aquí conmigo, yo sola no podía entender lo que estaba pasando
Recorde que Evan me había dicho que regresaría a Brad al día siguiente así que no servia de nada esperarlo, la mejor idea era irme a la habitación y intentar dormir un poco.
Por mas que lo intente el miedo nublaba mi sueño y me era muy dificil dormir, ya había cerrado la ventana y la puerta para que nada ni nadie pudiera entrar pero aun así me era dificil conciliar el sueño. Después de un par de horas me dormí sin darme cuenta...
¿donde estoy? Todo es oscuro, solo puedo sentir miedo, de repente vi una figura a la lejanía, era un hombre alto, no, era un demonio, sus alas estaban completamente extendidas, ya había tenido muchos encuentros con demonios y no necesitaba otro así que corri en dirección contraria, hacia la completa oscuridad mientras que de ves en cuando volteaba para ver si aun seguia hay, no importaba cuanto corriera, el siempre estaba mas serca de mi
--espera mortal-- escuchaba a lo lejos, reconoci la vos al instante, era Azael otra vez
En mi cabeza resonaron sus últimas palabras "es un fastidio" y automáticamente todo el miedo que sentía se desvaneció siendo sustituido por furia, quería enfrentarlo así que deje de correr y me di la vuelta, él ya estaba frente a mi en ese momento, me miraba con esos ojos morados como la última vez
--¿que es lo que quieres ahora Azael?-- él no decía nada, solo me miraba fijamente-- habla-- aun no decía nada-- ¡¿que rayos pasa contigo?! Porque sigues atormentandome, desde que te conoci lo único que me traes son dudas y miedo así que ¡ya dejame!--
En su rostro una gran sonrisa se formo al escucharme gritar, no era un sonrisa que transmitiera tranquilidad como la de Brad ni una que transmitiera cariño como la de Aaron. Esta mirada era espeluznante y macabra
--buscame-- y después de eso desapareció en la oscuridad dejándome completamente sola
Desperté
Todo había sido solo un sueño, un estúpido sueño con ese demonio, pero porque soñe con él? Porque me dijo que lo buscara? Y en todo caso donde podría buscarlo?
La cabeza me empezaba a doler por todas mis dudas así que sali del cuarto. Mientras cruzaba el pasillo escuchaba voces y risas que provenían de la cosina, lentamente me fui acercando viendo que Brad estaba cocinando mientras Evan lo miraba fijamente con amor, lucia distinto a como lo vi ayer, Evan a primera impresión parecía serio y maduro, pero ahora parece realmente un adolescente, miraba con amor a su pareja mientras reían y seguian platicando. Hacían muy bonita pareja ellos dos
De repente Brad me visualizo regalándome una sonrisa, me encanta la sonrisa de este chico
--¡hola Raquel!-- en eso el otro chico me mira de forma seria pero amable-- ven con nosotros, estamos a punto de desayunar-- con cautela me acerque a ellos tomando lugar a un lado de Evan
Hubo un momento de silencio incómodo al inicio, Brad tarareaba una cansion mientras terminaba de cocinar. Fue después de un par de minutos que Eren decidió romper el hielo
--¿como pasaste tu primer día en la ciudad prometida Raquel?--
--bien... Creo-- al decir eso último los dos me miraron de forma muy rara así que decidí contarles lo que vi la noche anterior, eran los únicos que podían contestar mis preguntas-- anoche vi a Azael en la ventana... Y cuando salí note que había mas demonios rondando la ciudad--
De repente ellos dos se voltearon a ver y Evan empezó a sermonear a Brad
--¿no le dijiste que no saliera de la casa? Es nueva y tu estas cuidándola, deberías explicarle como es vivir aqui-- no quería meter en problemas a Brad, me sentía culpable sin embargo él no parecía importarse
--tranquilo amor, le estoy explicando las cosas lentamente, es mucha información para ella--
Brad empezó a servir el desalluno a todos, eran huevos revueltos, tocino y un poco de jugo, se veía delicioso
--Raquel mira, no te recomendamos salir de noche, como te explique ayer esta ciudad esta formada por almas puras nada mas, los demonios rondan por la ciudad porque tecnicamente es su ciudad, vagan por las noches esperando encontrar a pecadores y llevárselos, no te aran daño ya que tu eres un alma pura pero aun así no es recomendable salir de noche--
Eso de alguna forma me calmo de lo que había visto ayer. Realmente los demonios nos están cuidando, cuidan a todos los habitantes de aquellos que quieren hacer el mal
--entonces... ¿los demonios no son malos?-- me sentía ridícula al preguntar eso, como si fuera una niña chiquita
--no, no son malos como todo el mundo lo cree, date el tiempo de conocer a algunos y te sentirás mas calmada-- ahora era Evan el que intentaba calmarme mientras comía un bocado de su plato
Y con eso lo conversación finalizo, todos nos pusimos a comer la deliciosa comida de Brad
"buscame" eso fue lo que me dijo Azael en mi sueño, tal vez sea solo eso, un sueño. Peor siempre fui intuitiva y algo me decía que tenía que hacer eso, tenía que buscarlo ¿para? Aun no estoy segura, pero de algo estoy combencida
Azael es el único capas de contestar todas mis preguntas
Esta noche salde a buscarlo