Karen se despierta en brazos de Michael en el sofá donde compartieron y durmieron juntos la primera vez parece un deja vu, un par de ojos la miran con una sonrisa, hay Dios que bello piensa, con tanta pelea y problemas no se había detenido más a ver esos ojos color cielo que tanto la enloquecida, se había cegado por la rabia y tristeza pero allí estaba una vez más ese sentimiento que se agolpaba en su corazón, pero su amor no era suficiente para los dos, asi que mejor dejar eso de lado. —Puedo ver que pasan mil cosas por tu cabeza pero ahora que ya dormimos juntos ¿podemos ser amigos de nuevo?, he sido un imbécil pero ¿podemos empezar de nuevo?—. —Esta bien, seamos amigos, pero ahora mismo activemonos para que no se nos haga tarde, recuerda la rutina ejercicio—trabajo—golf—. —De acuerdo

