Al despertar como solía suceder cuando dormían juntos Karen abre los ojos y se encuentra con los de Michael observándola y dándole los buenos días, todavía entrelazados él le da un casto beso en los labios y sonríe. —Hola amor, que hermoso amanecer contigo entre mis brazos, tengo como una hora observandote, cómo respiras, como tu cabello n***o cae como una cascada sobre la almohada y esos labios carnosos que son mi perdición, quiero deborarlos constantemente, tengo tantas ganas de hacerte el amor pero todo a su tiempo, quiero que sea especial, que te sientas amada antes que deseada—. —Tu corazón es hermoso, gracias por todos esos detalles que me haces para hacerme sentir especial, eres increíble—. —Bueno solo quiero que sientas que junto a mi puedes ser felíz—. —Ya lo soy en este momen

