Capítulo 51 — Cuidarlas . Nath Despierto primero. O eso creía… porque cuando abro los ojos, lo primero que veo es a Max mirándome. Apoyado en un codo, el cabello revuelto, la mirada tan directa que me calienta las mejillas. No parece alguien que acaba de despertar, así que creo que ya lleva mucho tiempo viéndome dormir. —Buenos días, pequeña —murmura, con esa voz baja que solo usa conmigo. Me acaricia la mejilla con la yema de los dedos. —Dormiste como un ángel. —Me dejaste agotada —murmuro sin pensar. Su sonrisa aparece despacio. Lenta. Peligrosa. Esa sonrisa que me derrite. —Me pediste que no parara —responde, acercándose. Sus labios rozan mi frente en un beso suave. Luego baja a mi nariz. Luego a mis labios. Un beso lento, cálido… como si quisiera despertarme con él. Cua

