Llego a la empresa buscando a Bradley, quiero decirle lo que siento por él, pero para mi sorpresa se ha marchado, mi jefe ni Salomé dicen nada al respecto, Micaela no me habla y pasa evitándome a toda costa, Gael pasa coqueteándome y yo siento que estoy por mandarlo al demonio para que me deja tranquila de una buena vez. Evito a toda costa enviarle mensajes, no me siento segura de querer decirle que venga por mí y enfrentarme al escrutinio público por todo lo que sucedió meses atrás, pero más que eso, no quiero lidiar con mi madre y mi hermana. Mi único apoyo en este momento sería Karín pero debe seguir molesta conmigo por haber huido ante mi sufrimiento, soporté a toda costa los señalamientos cuando Jackson se casó con Layla, no podía soportar una segunda humillación. — Sé que las cosa

