— Me encanta cuando te sonrojas así — lo miro molesta — Oh vamos, Maxi— sigo molesta y prende el auto — ¿Sabías que te ves hermosa cuando te enojas? — me río sin evitarlo, es imposible estar molesta así con él, da la vuelta para regresar al orfanato al rescate de Iván, entramos y bajamos del auto, caminamos por el establecimiento pero lo detengo tomándole del brazo. — Raúl... — me mira, pero niego sonriendo. “¿Y si nos damos una oportunidad?” Si tan solo fuera fácil de decir, entramos al lugar y sale la directora que nos dio la bienvenida cuando traíamos a Iván. — Señores Owen’s ¿Se le quedó algo? — pregunta amargada con una sonrisa fingida. — Pues se nos quedó algo, mejor dicho alguien — digo miro a Raúl y asiente. — Bueno... ambos pensamos en adoptar al pequeño Iván — ella

