Sara - siete meses después (octubre del 2022) Los meses transcurrieron. Y la vida cambio demasiado en tan poco tiempo. El encuentro con mi madre fue mejor de lo que esperaba. Nos dijimos tanto. Tantas palabras. Lloramos tanto. Tantas lagrimas. Desahogamos todo lo que teníamos guardado dentro de nosotras. Dentro de nuestros corazones. Aquel momento, fue un instante que guardaría para siempre en mi memoria. Un instante, en donde las almas se abrieron, expresando palabras no dichas. Un instante, que llevo a lo que parecía ser una imposible reconciliación. A consiguiente, mi madre me obsequió aquel lienzo que había pintado. Aquella pintura, aquel retrato, que había hecho de mí, a los 7 años de edad. Atesoré aquel obsequio, el cual, terminó mostrándose en una de las exposiciones de arte, del

