Sara - años atrás (noviembre del 2011) Los días transcurrían demasiado rápido. Más rápido de lo normal. Sin mi madre en el departamento, todo lucía tan distinto. Los días eran más grises y oscuros. A pesar del trauma que mi hermana Layla había vivido, ella siguió su rutina normal. Trabajando, estudiando, riendo y siendo la persona sabía e inteligente que siempre era. La admiraba por eso. Al igual que yo, su mirada lucía triste. Mas, Layla no dejaba que eso se interpusiera en sus días. En cambio, yo era un poco más débil. Habían momentos en los que no tenia ganas de nada. Solo me recostaba en la fría cama de mi habitación, a sentir el dolor por unos segundos. A llorar con un sentimiento de lobreguez, por lo acontecido. Pensando en mi madre, en su condición; tratando de encontrar el momento

