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2474 Palabras

            Ese otro día tampoco aprecié su comida y tampoco le hablé mucho. Él seguía con intenciones de hacerme regresar a la docilidad, pero no accedí y tampoco le quise discutir. Apenas si comí lo que Julia me preparó y con esta si me comporté humanamente, incluso a Tania la saludé con respeto pero poca habla.             No le avisé nada a Jorge, sólo me vestí rápidamente y tras dejar todo en su lugar salí de la habitación y me escabullí por la puerta principal cuando él todavía se duchaba. El vigilante me lanzó otra mirada burlona a la salida y ni tiempo tuve de saludar al perro. Pero no importaba mucho, luego lo haría y le compraría un aperitivo para sus caninos dientes.             Tomé un taxi y en menos de una hora ya estaba en el lugar de residencia de Diana, no pudiendo evi

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