41

4187 Palabras

            Diana quedó como petrificada, sin saber qué hacer de momento y yo le lancé una mirada asesina al tipejo que había sido autor material de aquel acaecimiento, los otros detrás de este todavía seguían como hienas. —¡Oye! —aulló con drama, fingiendo vergüenza y cargo de consciencia—. De verdad... lo siento —insistió y a eso Diana asintió, restándole importancia—. No era... mi intención... —el carajo parloteaba y parloteaba pero mi chica sólo se ocupaba de sacar de su bolso un paño para secarse—. Diana, sinceramente... —la mirada de Diana al voltear a verlo lo hizo callarse, con una expresión tranquila pretendió darle a entender que no había por qué repetir sus disculpas. —Ya está —pronunció apenas, mientras meneaba la cabeza ligeramente, mirándolo sin interés—. No hay problema.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR