MAXWELL Los últimos cinco días habían sido largos, Sadie se había ido a visitar a sus padres y aunque nunca podría negarle eso, su ausencia era casi dolorosa porque, sin saber cómo, ella siempre estaba en todas partes y ahora sentía su falta a mi alrededor. No solo en la oficina, sino en la casa y no pude negarme a mí mismo que no funcionaba sin ella, porque con sus buenos días en la oficina o sus pantaloncitos cortos en el apartamento, ella llenaba mi rutinaria y fría vida con luz y colores. Y estaba condenadamente atrapado en eso. No era fácil para mí, aun me costaba entender todo esto que sentía o cómo manejarlo, pero no había dudas que Sadie era especial para mí y quería que se quedara conmigo. Suspire mientras firmaba una pila de documentos, aún quedaban dos días para que vuelva,

