MAXWELL Estaba agotado, dormir últimamente era toda una odisea con Sadie, ninguna posición le que quedaba cómoda y a cada nada era una carrera al baño. Estaba en sus últimas semanas de embarazo y la ansiedad de ambos por conocer a nuestra pequeña estaba por las nubes. Íbamos a tener una niña. Si tengo que ser sincero, estaba aterrado, no sabía si funcionaria como padre, aunque me había jurado ser uno mucho mejor de lo que había sido el mío, básicamente porque no quería que de adulta sea una persona cerrada emocionalmente como lo era yo. Bueno como había sido yo, antes de Sadie. Habíamos pasado el día mirando una película, yo había estado fuera de la oficina los últimos dos días porque mi esposa había tenido contracciones, ahora estaba de reposo asique íbamos de la cama al sofá del liv

