Capítulo 34

2161 Palabras

Cuando llegamos a la academia, el señor Lacroff toma una distancia prudente y su expresión cambia a neutra. Cada cual se va por su camino sin siquiera despedirnos. Voy en busca de Maya, pero no la encuentro en ningún lado. Tenía la esperanza de que compartiera el almuerzo conmigo, pero al parecer no vino hoy o se fue temprano. Ni modo. Me compraré unas papitas con lo que me ahorré del pasaje y ya en el trabajo como algo. Compro la chuchería y miro mi reloj para percatarme de que aún tengo tiempo antes de que empiece la primera clase. Voy caminando mientras abro esa cosa, cuando alguien choca conmigo. A continuación, sucede una desgracia: todas las papitas se caen al piso. No puede ser. —Lo siento mucho —se disculpa un chico de cabellera cobriza—. Juro que te las pagaré cuando vuelva a v

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