Renato cubría su sexualidad con una toalla mientras se ponía de pie. La habitación de hotel parecía una orgía de durmientes, gente muy activa hasta hacía unas horas. Se acerca a Fiorella, una suave bofetada la hace despertar. -¿Pero qué--- Lo ve y es consciente de lo que sucedió- Amore- dijo restregándose los ojos. -Vístete- pidió con voz seria y él procedió a hacer lo mismo. Rodeados de el grupo de escoltas que esperaba fuera de la habitación, tomados de la mano ambos aceleraron el paso hasta llegar a el Lamborghini que habían traído para ambos. Chocó puños con el chofer, un viejo amigo del barrio. Subió al sitio del conductor esperando que Fiorella se montara a su lado. -Me duele la cabeza- se quejó ella, su maquillaje estaba corrido, su peinado maltrecho- ¿Es mi idea o ayer nos co

