¿Sorprendida? Es poco Dominik siempre me sorprende con algo nuevo. En este caso su familia. "Syke" es el nombre otorgado a este precioso lugar. Me quedo anonadada observando todo, lo que me llega a preguntarme puede alguien ser dueño de esto y no compartirlo con el resto de la sociedad. Maravilla de lugar. -Bienvenida a nuestra casa de campo- Jonas me extiende sus manos con cierto orgullo. -¡Vaya! Tenéis una casa de campo exquisitamente maravillosa, estoy segura que si salgo sola me pierdo y termino en un barranco- Dominik gruñe en mi oído. ¿A qué hora me tomo de la cintura? Tan maravillada estoy que no me he dado cuenta. -¿Crees que dejaría que salieras sola por ahí?- Pongo los ojos en blanco ignorándolo. -Bienvenidos señores Bessler- Un joven quizá de mi edad con ropas andrajos

