Cap.34

1397 Palabras
Soy de un mundo bastante distinto a lo que me estoy relacionando en estos momentos. La tribuna es una total locura lo que se vive en estos momentos, me emociona ver a Diego metiendo goles y se nota la felicidad que eso le proporciona. —Se está ganando otro buen premio –Menciona Yeimi —Tu estas loca –Respondo —Eso ya lo se mi reina, pero de que Diego te dará una buena culiada que no te quepa la menor duda –me hace recordar nuestro encuentro en el baño, eso si que fue bastante intenso, me gusta esa posesividad que carga últimamente. —Sonia deberías de ponerte pilas con Lucas tambien, antes de que otra te lo quite –Sonia la ve y luego a Lucas y ella niega con la cabeza. —No sigas con eso, con él no tendremos nada, somos lo opuesto —Pero que dices si eso es lo que mas se complementa, mirame a mi y Andrés —Pero a mi no me importa ese vago –Asegura ella, pero se nota que Lucas le interesa mas de lo que se imagina. El partido continua, estamos a pocos minutos de terminar, todo marca que seremos campeones. Un golpe de dos jugadores hace que uno se quede tirado, me levanto de donde estaba sentada, como no hacerlo si él que esta en el suelo es Diego. Lo empiezan a auxiliar, quiero entrar a ver que este bien, porque ninguna maniobra que le hacen no reacciona —Emma espera, no puedes entrar –Habla Yeimi, mientras que Sonia se interpone en mi camino –Me siento impotente, quito del camino a Sonia y me acerco a la puerta de la cancha que es cubrida con unas mallas. —No puede pasar señorita –Se interpone un guardia, no lo pienso dos veces y lo rempujo, mi vista solo esta donde esta Diego tirado y los paramedicos dándole primeros auxilios. Me tiro al césped y quiero ayudarlo, pero en estos casos no se que hacer. Se empieza a mover —Ya esta reaccionando –Hablan y si va abriendo los ojos, ve a las personas un tanto confundido, me voltea a ver y me da una linda sonrisa. —Ahora si me mori y estoy viendo un ángel –Todos sonrien al escucharlo —Aun estas vivo –Le digo y le doy la mano para que se levante, agarra mi mano y se levanta. Pega un grito que nos hace alertarnos, no se puede levantar —¿Que tienes? —Me duele –Se señala el pie. Le revisan el pie y se le ve bastante mal. —Tiene un desguinse –Nos informan, Diego se queja del dolor —El partido tiene que terminar –Informa el arbitro, sacan a Diego a la banca y si me permitieron estar, aunque tampoco pensaba salir de aquí. Noto a él frustrado, me da pesar por que sé lo importante que es jugar para él. —Tranquilo ya hiciste lo que tenias que hacer ahora es cuestion de que ellos se mantengan y terminen. —Pero yo quería seguir jugando –Hace pucheros como niño, se me hace tan tierno, le aplicaron un sedante porque el necio no quiso ir al hospital, quiere hasta que termine el partido. Todos gritan Gol y la cara de decepción de Diego lo dice todo, les anotaron un gol y si que se esta poniendo fea la cosa. —Quedate quieto –Le digo, porque se intenta levantar de la silla. Seguimos observando cada cosa del partido, gritan un gol más, Diego se levanta no le importa el dolor ni su condición, quiere brincar de felicidad, Lucas acaba de anotar un gol más. Por fin termina el partido, todos se acercan a Diego a celebrar con él, si bien él fue quien hizo posible el que ganaran. Reciben una premiaciones individual, ahora es momento de que pase el equipo ganador, Diego con unas muletas que le consiguieron. Levantan el premio, de cierta forma me siento feliz también el poder ver esa sonrisa en su rostro, me es imposible no contagiarme de esa felicidad a mi también. Tomo muchas fotos porque en algún momento de mi vida las veré y disfrutaré esa felicidad que en este momento tiene y a mi me hace sentir. —Emma –Me llama –Ven –Lo pienso y entro junto con él, me abraza y me da un beso que me eriza la piel —Te amo –Estoy escuchando mal o el golpe le afecto el cerebro "dijo te amo" como es posible eso. Al diablo con todo, lo beso con intensidad y si mañana reacciona al golpe y ya no me lo dice hoy lo voy a disfrutar. Nos encargamos de recordar este momento, Yeimi capturó cada momento en nosotros, cuando me mostró las fotos que nos tomó me encantaron.. —Has pensando en ser fotógrafa –Le menciono —No lo he considerado, pero ustedes hacen la magia, se les nota el amor que tienen. Sonia me regala una media sonrisa, se que algo tiene por decirme, no hemos tenido la oportunidad de hablar sobre que hace fingiendo ser otra persona. *"""* Esperamos que sea atendido Diego, tenia que ser revisado o de lo contrario perdería el pie por necio. El timbre de mi teléfono suena, se trata de un mensaje que he estado esperando. Una maldita sonrisa de triunfo es lo que se refleja en mi rostro, aunque hubiera sentido mas satisfacción hacerlo yo misma, a mi manera me hubiera divertido mucho "si que lo hubiera echo" Sale Diego en una silla de ruedas y su pie enyesado . —Estara así unos días, por que este paciente es muy desobediente, si quiere rápida recuperación tendrá que quedarse así –Señala el yeso, Diego dobla los ojos, para nosotros parece gracioso verlo así. Lo llevo hasta el hotel donde se esta hospedando, todos querían volver hoy mismo, pero me opuse que Diego lo hiciera, no voy a exponerlo más. —Tienes hambre? —Si, tengo mucha hambre –Me ve y se nota perversidad "presiento que no habla de comida" —Pediré comida —Emma te quiero comer el c*** –Un calor invade mí cuerpo, por las declaraciones que hace, me descontrola unos instantes. —No te vas a lastimar, así que por ahora vas a comer comida normal –Sonrie —Para mí esa es comida normal –No le gano una. Traen la comida y cenamos a gusto, me encanta la actitud que tiene Diego, otro en su lugar estuviera deprimido pero él está feliz, aunque en su condición implique que no va a jugar en un par de meses. *"* Al aterrizar ya me espera mi auto que nos llevará a casa o bueno primero pasaré por casa de Diego, en el camino le pedí a Will que me trajera mi auto —Luego te iré a firmar tu bota –Le advierte Yeimi —Ni se te ocurra —Ya veremos sino –Nos guiña el ojo y se va ondeando su mano, mientras se sube a su auto. Sonia se despide y se va también. Nosotros cuatro viajamos aparte, el otro grupo vienieron por su cuenta. Manejo hasta llegar a su casa, aparco el auto frente a su casa, ayudo a bajar a Diego, aunque él lo hace muy bien, se mueve como un profesional usando muletas. —Pero mi niño que te pasó? –Dice la cocinera, Luisa creo que se llama —Solo me golpie en el partido Luisa –Si se llamaba Luisa. Terminamos de entrar y aquí no me gusta estar se siente mala vibra y mas sabiendo que aquí vive nuestro enemigo que quiere vernos tras las rejas. —¿Pero que mierdas te sucedió? –Una voz gruesa, habla desde el otro lado de la sala —Me golpie ¿que no vez? –Responde Diego, no dándole importancia al carácter de su padre. —¿Y tú quien eres? –Se refiere a mí, nunca he estado frente a frente con él, pero nadie me va a doblegar y menos un agente de cuarta. Volteo a ver y quedamos frente a frente, su rostro se torna un tanto sorprendido. —¿Quien eres? te me haces conocida –"La que te va a destruir"
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR