Encomendando mi vida al que me la dio, mientras mi vista va al frente, mis uñas se van a romper por la fuerza que voy proporcionando en la palma de mi mano, el miedo de que tu vida dependa bajo el volante de una loca como Yeimi Carter, eso si es de temer. —Pero que cara chica, parece que fueras a morir –La veo de mala gana —Acaso no es una gran posibilidad cuando tú vas al volante – Su risa resuena en el auto, es una chica alegre, siempre simpática con ella imposible estar triste —Tranquila, no te voy a matar, porque si tenemos un accidente me moriría yo y creeme que lo que menos quiero es morir —Entonces precaución —Me encanta tu auto, me lo regalas di que sí, siii –Hace esos ojos tan tiernos —Ni te atrevas Carter, a mi no me hagas esos ojos del demonio —Tienes miedo de caer baj

