—¿Bocadillos?— dijo Derek dócilmente, sosteniendo su bolso, lo que nos hizo reír a todos y alejar la nube que se avecinaba sobre nuestras cabezas. Todos terminamos esparcidos en la sala de estar con papeles, diarios y otras cartas al azar esparcidas por todos lados. Andrea estaba ocupada organizándolo con Derek, mientras Lyanna, Evie y yo intentábamos revisar todo en busca de algo que pudiera ser útil. —Ghostrider, ¿estás en casa?— —Sí, ¿qué pasa?— — Tengo una caja para ti.— —Impresionante— respondí con sarcasmo. -Tocar el tema.- Pronto hubo un ligero golpe en la puerta antes de que Ryder la abriera y llevara una caja de cartón, lo que nos provocó a todos un gemido al verlo. -¿Qué? ¿No estás feliz de verme?— Puse los ojos en blanco y me levanté. —Simplemente colócalo dondequiera que

