—¡Casi no me marca!— —¡Pft!— Ellie me puso los ojos en blanco. —Si hubieras seguido adelante, créeme, habrías lucido una nueva cicatriz en la curva de tu bonito cuello—. Me estremecí. Él estaba en lo correcto. Liam probablemente lo habría intentado y en ese momento probablemente lo habría dejado. —¿Qué debo hacer?— —Bueno—, dijo Derek mientras buscaba en la caja los trozos de chocolate que estaban partidos en ella. —Primero, necesitas tener más control sobre ello. Mantén tu distancia con Liam, no entretengas el vínculo—. —De acuerdo—, añadió Ellie. —Piense en ello como un árbol. Si lo alimenta con luz solar y agua, crecerá—. Asenti. —Será difícil cazar osos, pero lo intentaré—. —Iré contigo, así puedo ayudarte. Eso y Levi estará contigo. Créeme, Liam ni siquiera tendrá una oportunida

