30 de octubre. Los días habían pasado tan rápido, hace apenas unas semanas estábamos en la tienda para comprar los disfraces de Max y Gabriela, durante todos los días que pasaron él no paraba de decirme lo emocionado que estaba porque fuera Halloween, ayer pasamos en una tienda comprando varios dulces y un recipiente en forma de calabaza que le ayudaría a Max al ir de casa en casa pidiendo dulces. Richard había estado haciendo todo lo posible por volverse más cercano a Max para que de esa forma lo aceptara, ahora que Max sabía que él y yo tenía una relación seria todo era más fácil, de hecho Richard y Max se habían vuelto tan buenos amigos que entre los dos me tuvieron que rogar para que yo también consiguiera un disfraz para la noche de brujas, no quería ir a la misma tienda a la que h

