*Idioma oficial del episodio: español
*Idioma oficiales secundario: inglés, coreano, mandarín
La paz, BCS, 2020
Habían terminado la clase, estaban atentas a lo que el chico que le enseña les explicaba, Mackenzie sintió su teléfono vibrar, eran las cuatro y media de la tarde, era un mensaje de Aiden «Se me olvidaba que vas al gimnasio, ¿te parece que nos encontremos ahí?», Mackenzie sonrió al leer y contesto «Te veo ahí». Aiden sonrió al ver el mensaje de la chica que le gusta, Nadia Belén lo vio desde su mesa, ella era una chica rubia muy hermosa y millonaria que había puesto los ojos en el chico que no le volteaba a ver, pero ella seguiría mirándole.
—Hola, Aiden, te vi sonreír y no pude evitar detenerme a verte.
—¿Qué quieres Nadia? —pregunto confundido Aiden.
—Quiero que salgamos algún día a una cita.
—No puedo, me gusta alguien —Se levantó y se fue, Nadia miro con odio a todos.
—No por mucho, cuando Nadia Belén quiere algo lo obtiene y te quiero a ti.
Aiden era inteligente en su carrera por eso todos le pedían ayuda y el los ayudaba; Sujey tomo su autobús para su casa y Mackenzie decidió caminar debía hablar con Neithan por lo del trabajo de Auxiliar necesitaba ocuparse, pero también quería hacer lo que ella quería, tenía suficiente dinero ahorrado.
—¿Qué debo hacer? —La chica de ojos verdes llego al campo, sonrió porque ahí fue donde conoció a ese chico misterioso. Se sentó a esperar a Alexa que llego con su actual novio, el también haría ejercicio.
Mackenzie sintió que esa tarde había sido aburrida e incómoda por el novio de Alexa.
—Lo siento, pero el vendrá todos los días con nosotras.
—¿Qué?
—No me agrada, dice cosas tontas.
—Lo siento.
—Como sea nos vemos —Alexa miro por primera vez a Mackenzie mostrar ese lado inconforme que muchas veces escondía.
Aiden se encontró a Mackenzie en la parada de autobuses.
—Hola —Le extendió una rosa—. Es de plástico, pero preferí que no se… ¿Qué te sucede?
—Alexa traerá a su novio hacer ejercicio y será incomodo como hoy.
—Bueno, me puedes llevar a mí —La chica sonrió.
—No podría porque primero quiero presentarte con mi familia y después a mis amigas —Aiden asintió contento, le tomo de la mano y comenzaron a caminar.
—Dime un romántico, pero hoy no pude sacarte de mis pensamientos.
—Lindo, eso te diré —Toco su nariz con la flor.
—Mañana tal vez podemos salir.
—Si.
—Por una razón odio la universidad.
—Bueno tu carrera es más difícil que la mía y apenas llevas cuatro años.
—Si, a veces no me gusta estudiar tanto, pero lo tengo que hacer para demostrar que soy bastante inteligente.
—Lo veo, creo que aquí nos separaremos.
—Te veo mañana —Aiden beso la comisura de la chica dejándola nerviosa y él se sonrojo—. Si, nos vemos mañana.
Mackenzie se fue rápido a su casa, Angélica descansaba después de todo tuvo un día estresante. Era media noche y Mackenzie estaba despierta contestando algunos mensajes de lectores, su celular mostro mensajes de Aiden y se la pasaron una hora hablando hasta que se quedaron dormidos. Al día siguiente ayudaron a su mamá a llevar las cosas a su fonda y varias cocineras se quedaron boquiabierta por lo guapa que son las hijas de su patrona a excepción de Mackenzie que seguía creyendo que era menos.
—Como me voy a quedar aquí hoy —dijo en un tono aburrido—. Cada una tendrá su trabajo de hoy.
—Aja —dijeron las dos al mismo tiempo.
—Bien, Macky tendrá que limpiar el jardincito de enfrente y mis arbolitos, también debes de limpiar el garaje —La de ojos verdes asintió no muy convencida—, Kate tendrás que limpiar la casa y azotea.
—Mamá ¿Por qué me diste más trabajo a mí?
—¿Quieres limpiar el jardín?
—No, prefiero aspirar y aspirar —dijo con tono y rostro aburrido.
—Bien, vayan.
Las dos hermanas regresaron juntas, desayunaron cereal y comenzaron hacer su trabajo del día.
—Sabes conocí a una chica llamada Mei Yin Xu.
—Interesante es china ¿Qué tiene esa Mei Yin?
—Estamos haciendo un trabajo de la materia de fotografía.
—Aja —Kate aspiraba y aspiraba con musica de algún grupo del K-pop.
—Haremos un trabajo de fotografiar el amanecer y atardecer, ella tiene una casa en la playa y nos ha invitado.
—Oh, genial, claro que voy.
—Qué bueno que te gusta la idea.
—Obvio, apúrale hacer tu trabajo jardinera —Mackenzie se fue a la parte de adelante con un machete (es una herramienta de corte parecido a una espada, pero más corto), la chica lo tomaba como una experta en el oficio debía dejar limpio del monte alto.
Su celular comenzó a sonar y sonar repetidas veces, ya había terminado con monte en los zapatos, poquito de tierra en la cara, acalorada y sudorosa.
(Conversación por mensaje)
Aiden:
Hola, hermosa ❤
¿Estas despierta?
Quiero verte.
Macky:
Hola ❤
Estoy terminando un trabajo de mi papá.
¿Verme? No estoy en buen estado.
Aiden:
¿Estas ocupada?
Macky:
Bueno, estaba limpiando el jardín de papá, ahora solo me queda barrer el garaje y la banqueta.
Aiden:
Estoy enfrente.
La chica de ojos verdes levanto la vista de su celular encontrando al chico viéndola, él es tan atractivo e incluso vestido casual y ahora sonriendo para ella, se quedó sin palabras viéndolo sin importar el como esta en esos momentos parecía más interesante conectar con él y olvidar todo a su alrededor.
—Vine a verte —Mackenzie salió de su ensoñación.
—Eh, bueno, limpiaba.
—No importa, puedo ayudarte.
—No es necesario.
—Claro que sí, puedo ayudarte a cortarle las ramas a estos árboles.
—Necesitamos ayuda, Macky.
—S-si —dijo nerviosa porque estaba sudando. Lo dejaron pasar y dejar su mochila.
—Préstame el machete ¿o tienen tijeras?
—Sí, tenemos —Katherine entro a la casa a buscar las tijeras.
—Te extrañe.
—Yo también —Se veían a los ojos sin decir nada, pero sus ojos brillaban.
—Perdón que interrumpa, pero aquí está la tijera.
—Comenzare.
El chico se dedicó a quitarle las ramitas de más del árbol y Mackenzie limpio el garaje y después salió a fuera a barrer.
—Por fin termine.
—Yo también.
—Quedo muy bien —Le dio las tijeras—. Ven te llevare adentro para que te limpies —Los dos entraron a la casa al edificio donde está la cocina salió Katherine con una charola y tres vasos de limonada.
—Limonada para combatir el calor.
—Gracias —Katherine asintió y les sonrió.
—Me imagino que tendrán una cita ¿no?
—Eso espero —dijo el chico emocionado mirando a Mackenzie. Después de tomar su vaso de limonada, Mackenzie entro a bañarse para acompañar a Aiden a su casa.
—No es necesario que vayas a casa, puedo ir muy rápido.
—Lo hago para irnos a nuestra cita saliendo.
—Bien —Mackenzie se despidió de Katherine y se fue con el chico—. ¿Te daba pena andar sudorosa? —dijo sonriente el chico.
—Si.
—Bueno las mujeres tienden a que su sudor sea menos fuerte que el de los hombres, pero igual hay varios tipos de situaciones para sudar —dijo con un tono leve de doble sentido, pero Mackenzie está muy avanzada en el albur por su gran amiga Sujey.
—No pensé que dijeras ese tipo de cosas, Aiden.
—Puedo ser un poco pervertido —Ambos sonrieron, Aiden tomo la mano de su novia, quería que el primer beso fuera especial para ambos, eran jóvenes y enamoradizos.
La casa de Aiden era mucho más pequeña que la de Mackenzie, pero con un estilo único y bonito a la vista, Aiden le dejo entrar.
—Es muy bonita tu casa.
—Gracias.
—No sabía que tenías un hermano mayor.
—Ah, sí, tiene veintiocho años está casado y su esposa está esperando su primer hijo.
—Eso es genial.
—Un poco porque no me gusta la idea de niños a mi alrededor.
—Pienso lo mismo —Aiden se quitó los tenis.
—Puedes sentarte donde estés cómoda, iré a darme una ducha súper rápida.
—Tomate tu tiempo —La chica miraba fotos de cuando Aiden era pequeño, el chico entro a su cuarto por esa ducha rápida y salió encontrándose a Mackenzie en un sillón especial, comenzó a reír haciendo que la chica lo vea confundida—. ¿De qué te ríes? ¿Tengo algo en la cara?
—No tienes nada, pero me encanta sentarme en ese sillón.
—Oh, no sabía —Se intentó levantar.
—No, quédate ahí —La chica se volvió a sentar con lentitud—, será más especial.
—Claro por mi olor a trasero —Aiden se rio fuerte.
—Iré a cambiar mis zapatos y peinarme.
—Te ves guapo con el cabello así.
—¿Segura?
—Si —El chico le sonrió y se dio vuelta para entrar a su cuarto.
Mackenzie se distrajo mandando mensajes a sus amigas debía cambiar su foto de perfil que siempre era un bosque, la puerta se abrió y una mujer de labios gruesos, rostro atractivo y ojos grises le miro detallando a la chica, ella le sonrió.
—Buenas tardes —dijo la chica sonrojada de estar dentro de una cosa donde nadie le conocía a excepción de Aiden.
—Hola, buenas tardes soy Gabrielle, pero no pueden pronunciar mi nombre —Sonrió haciendo que la chica tuviera confianza—. Por eso me dicen Gabi.
—Yo… soy Mackenzie, pero todos me dicen Macky.
—Me gusta tu nombre.
—Gracias.
—¿Eres amiga de Aiden?
—Sí, quedamos en salir.
—Oh, ¿quieres refresco o agua?
—Estoy bien así, señora Gabi.
—Si necesitas algo me dices ¿eh?
—Sí, gracias —Mackenzie se sentía un poco incomoda por estar ahí, la mujer atractiva se fue alguna parte de la casa, Aiden llego algo rojo del rostro—. ¿Qué te sucedió?
—No encontraba mis zapatos favoritos ¿estás bien?
—Sí, bueno… llego tu mamá.
—¿Te dijo algo?
—No solo, que es muy hermosa —El chico sonrió y tomo la mano de Mackenzie saliendo de la casa.
—¿Te has visto en un espejo? —Mackenzie asintió—. ¿Por qué no veo esa sonrisa en tu rostro?
—Bueno, yo no he tenido buena amistad con el espejo.
—¿Qué? Eres hermosa, Mackenzie —La chica miraba a otra parte—. No es esa la razón por la que me gustas, pero si una parte —El chico le sonrió en cuanto esa mirada verdosa se encontró con la mirada gris de Aiden—. Eres única, Macky.