Pasado: se llama Aiden

2118 Palabras
*Idioma oficial del episodio: español *Idioma oficiales secundario: inglés, coreano, mandarín (FLASHBACK, 2017) Mackenzie entro a su salón se encontró con Cristian que estaba sentado en la fila donde las cuatro amigas se sientan con frecuencia, Cristian es un chico tímido que rara vez habla, pero es agradable. Mackenzie siente un tipo de ternura al ver a ese chico porque ella solía ser demasiado tímida, pero con Eleonor aprendió a no importarle “el qué dirán”, de ahora en adelante tenía un nuevo ejercicio subir su autoestima. —Hola, Cris —Beso su mejilla y el chico le sonrió. —¿Hiciste la tarea? —Mackenzie le sonrió de igual manera dejando su mochila en la silla a lado derecho del chico. —Sí, pero no le entendí a la última pregunta. —¿La quieres? —Eso no se pregunta, Cris —El chico sonrió más amplio, le dio su libreta y la de ojos verdes comenzó a copiar y comparar sus respuestas con las otras preguntas, pero fue interrumpida por una Sujey con ojeras. —Hola, Macky —La chica le miro unos segundos y continúo comparando. —Hola, Susu —La chica se acercó a besar la mejilla de su amiga de ojos verdes—. ¿Por qué traes esas ojeras, brujita? —Sujey le sonrió y giro los ojos por el apodo. —Bruja tu cola… estas ojeras son por esforzarme mucho en el cine hasta altas horas de la madrugada —Le dio un beso en la mejilla a Cristian—. ¿Qué hacen? —Comparando respuestas con Cris. —Macky dame tu libreta que voy a comparar todo —Mackenzie tomo su libreta como niña de primaria que no muestra su examen. —¿Por qué no hiciste la tarea? —pregunto con un tono de burla. —Te digo que fui al cine hasta altas horas de la noche. No podía llegar a mi casita hacerla ¿o sí? Además, tengo amigas que me la van a dar para que gastar fuerzas mejor me fui a dormir. —No te daré nada, por floja. —¡No tienes corazón! —Mackenzie le ignoro—. Cris, ¿me pasas la tarea? —El chico asintió y Mackenzie le dio la libreta del chico a Sujey que la tomo con desesperación. —Ayer les conté en el grupo que hoy iré a trabajar y gratis —dijo fastidiada la de ojos verdes. —Lo siento no leí los mensajes, llegué tarde a mi house… ¿Quién te va ayudara o tú sola? —La chica copiaba rápido. —El licenciado o no sé qué coño es, tiene un hijo, al parecer el chico se mantiene en la oficina. —Debes de coquetearle para que lo tengas a tus pies. —Sujey siempre tienes babosadas en la cabeza. ¿Cierto? —Sujey le miro con una sonrisa muy sensual. —No solo eso... —Cristian le miro—, también la tarea Cris. —Sobre todo la tarea, pero te falto el cine —Cristian reía de la ocurrencia de esas dos chicas. —El cine es mi segunda casita. Siguieron hablando de cosas pervertidas hasta que llego Sara uniéndose a la conversación llena de albur; minutos después entraron sus demás compañeros y al profesor que llego muy sonriente. Se colocaron enfrente de sus bastidores tenían que hacer cualquier dibujo porque era día libre de hacer lo que te imaginabas, Alexa entro al salón con las piernitas cortitas temblando como gelatina deteniéndose de la pared. Sujey se acercó a susurrarle al oído para que ningún chismoso del grupo se entere del chisme. —Macky fuiste la última que se quedó con la enana… ¿Qué fue lo que hizo? —El instructor se lo hizo. —¿Dices que mi amiga le dio el chiquitín al instructor? —La chica de ojos verdes asintió con una sonrisa llena de malicia—. ¡No inventes, Alexa! —Todos sus compañeros les miraron, Mackenzie opto por voltear a ver a otro lugar mientras reía. —¿Algo que quiera compartir Rodríguez? —Mackenzie se imaginó la cara que había hecho Sujey, comenzó a reír—. ¿Wong, usted también? —No quiero compartir nada, profesor —Se aclaró la garganta para evitar la risa. —Tan claro que nos puede explicar su dibujo. —Todavía no he terminado. —Pongan atención Rodríguez y Wong —Las dos chicas asintieron. La clase continuo mientras Sujey le contaba tonterías y no paraban de reír, las mejores platicas ocurren durante clase y por esa razón tenía que evitar reírse fuerte. Salieron al breve descanso para seguir hablando de las tonterías que se les ocurrieron durante las clases, las dos terminaron en el baño con una vejiga relajada después de hacer su necesidad, regresaron a la palapa donde estaban sus dos amigas y Cristian hablando. —Sabían que hay un gimnasio a unas cuadras de aquí —pregunto Sujey, Sara y Cristian negaron—. Ayer comenzamos nuestro entrenamiento con Macky, es que el entrenador está realmente guapo —Mackenzie se mantenía callada, ella no veía “guapo” al entrenador—. No van a creer, pero Macky miraba a un chico —Todas le miraron esperando que hablara acerca del tema. —No recuerdo ver a nadie, Alexa. —No te vamos a criticar —Le alentó Sara, pero Mackenzie no confía en las personas que dicen “no haremos esto” porque es lo primero que harán. —Solo pensaba, es la razón por la que me quede viendo a la nada, pero Alexa piensa que yo miraba a ese chico. —De verdad creí que te podía gustar ese chico misterioso. —Pensaste mal. —¿Entonces que te detiene a no tener pareja? —Tener muchas expectativas y terminar decepcionada. —Macky, si me gustaran las mujeres te daría una oportunidad —Las chicas miraron impactadas a Sujey—. Es la verdad, a pesar de todos los muros que quieras construir habrá alguna persona que de verdad te quiera y todas tus expectativas serán superadas, pero para que suceda a veces tenemos que equivocarnos muchas veces. —Gracias, pero no estoy preocupada por encontrar el amor. —Macky es difícil de conquistar, nadie es digno ¿cierto? —Se burló Alexa. —Algo. Una relación me va a pedir tiempo y dedicación es lo que no tengo. —Un poco de razón. Hay varias personas que solo juegan con los sentimientos y se van —Alexa hablaba de ella misma, pero jamás lo admitiría que tiene una debilidad por la belleza de los chicos y el sexo. —Todo se trata de amor y respeto a la relación —Las cuatro chicas miraron con ternura a Cristian porque es muy reservado y había opinado de un tema que claramente para ellas, el no conoce. —Basta, no nos pongamos sentimentales, odio eso. Te voy a enseñar a andar en una relación —dijo Sujey, todos le miraron raro—. No es que quiera violar a Macky por lo que comente, aunque si está bien buenota —Todos le vieron aterrados—. Bueno eso te lo enseño cuando pases el examen de besos y toques. —Sujey mejor búscale a alguien que le de amor porque él que juega con fuego se quema —menciono aburrida Sara. —No, gracias —Macky en su salón tenía un crush con un chico llamado Javier, le parecía atractivo; Katherine le interrumpió sus pláticas cuando llego con ese chico de cinematografía—. Ya regreso, chicas. —¿Por qué no vienen aquí? —La chica levanto los hombros—. Te consiguió novio ¿Eeh? —Eso puso nerviosa a la de ojos verdes. —¡No! —Camino más rápido para que no siguieran con sus preguntas o comentarios tontos de Sujey, pero la chica grito “¡¡Si lo mueves mejor te lo compro!!” le mostro el dedo medio y continuo su camino hasta llegar donde estaba su hermana y ese chico guapo. —¿Qué pasa, Kate? —Te quiero presentar a uno de mis nuevos amigos, él es Zack Banks de la carrera de cinematografía y tenía muchas ganas de conocerte ¿cierto, Zack? —El chico le miro nervioso, pero le sonrió. —Por supuesto. —Soy Mackenzie, pero puedes decirme Macky. —Hola —la voz del chico era masculina con un toque delicado, Mackenzie lo vio por primera vez cuando fue la bienvenida de los nuevos ingresados. —Un gusto conocerte, pero tengo clases —Miro a su hermana—. Nos vemos en casa, Kate —Se fue directo al salón. En esa clase les volvieron a llamar la atención por estar hablando en clase. La ultima clase fue a las dos de la tarde, las cuatro amigas y Cristian salieron de la facultad para ir a sus casas. —Macky nos vemos en el campo a las 6 de la tarde y no pienses en dejarme plantada porque voy a tu casa y te llevo a arrastras ¿me entiendes? —Mackenzie asintió ante la amabilidad de la pequeña Alexa. —Nos vemos ahí —Mackenzie miro al chico misterioso en el camión que ella detuvo y se despidió de Alexa subiendo al camión; el chico llevaba una bolsa de mandado, la chica de ojos verdes se contuvo de hablarle, se fue asentar hasta la parta trasera del camión. Cuando pidió su parada, el chico también se levantó y bajo; los pasos del chico eran lentos y ella trato de no ir rápido, pero su celular le interrumpió al igual que se estaba haciendo tarde para su primer día como ayudante, acelero el paso al llegar cerca de su casa, Jian estaba podando uno de esos árboles amarillos, el chico iba pasando. —¡CUIDADO! —El chico se detuvo muy cerca. —Lo siento, iba distraído —Se notaba asustado; Jian se acercó al chico misterioso. —¿Tú eres el hijo de Alejandro Echeverría? —Sí, mucho gusto soy Aiden Echeverría —Mackenzie sintió lastima por ella, al no ser quien le preguntara su nombre. —Me llamo Jian Wong, ella es mi hija Mackenzie —Señalo a la chica que estaba en el medio de esos árboles—. Es un poco tímida al principio —No se sabe con exactitud, pero los padres suelen hacer comentarios vergonzosos de sus hijos. —Eh, no soy tímida no le hagas caso, solo le gusta avergonzarme —El chico le miro y sonrió, ella también le sonrió. —Siempre son así. Bueno, me tengo que ir que mi mamá se preocupa cuando no llego a la hora. Nos vemos, Mackenzie. —Nos vemos, Aiden —La chica creyó que su papá se había ido cuando ella converso unos segundos con ese chico guapo, pero allí seguía mirando sus interacciones. Aiden se alejó de ellos, Jiang se acercó a su hija. —Es guapo ¿no crees? —Eh, sí… digo eso creo —dijo sin mostrar mucho sus nervios, entro a la casa. Angélica cocinaba, Katherine estaba en su cuarto—. Hola, mamá. —¿Qué es eso de hola mamá? ¿No deberías de estar con el señor Villanueva? —La chica rodo los ojos. —Tengo hambre, pero ya me voy. —Eso no es saludar, ven aquí y dame mi beso —Se acercó a besar su mejilla después se fue a cambiar, pero al entrar se encontró a Katherine. —¿Qué haces aquí? —Dejo su mochila en un sillón donde estaba su escritorio. —Estoy relajándome en tu cuarto ¿no puedo? —Da igual, solo no lo dejes sucio —Katherine estaba acostada con los pies levantados en posición ridícula. La de ojos verdes se llevó su ropa de ejercicio—. Adiós. —Adiosito. Comió rápido cereal porque su mamá tenía que ir a dejar el pedido que le encargaron sus empleadas, pero antes de que se fuera le dio su sermón de hija mayor. —Te portas bien, ayudas en lo que necesiten, te vienes en cuanto salgas del gimnasio, rápido y directito a la casa. —¡Si mamá, ya se! —Tomo su mochila donde llevaba pants, playera de cambios—. ¡¡Nos vemos, mami!! —grito y se fue, Angélica sonrió ante las locuras de su hija mayor—. Adiós, papi. —Adiós, Macky. Comenzó a caminar con destino desconocido. Cuando subió al camión Mackenzie pensaba «mi vida era solitaria necesitaba diversión, pero no sé dónde encontrar eso que anhelo».
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