Katherine. Pasamos el día hablando sobre los vampiros hasta llegar la noche. Sin temas de conversación, volvimos a la rutina aburrida; estar en silencio. Nos llega una breve esperanza cuando tocan a nuestra puerta. Al abrirse aparece Ria con su semblante serio—. Señoritas, es hora del juego de su majestad. Que oportuna su llegada. Ese vampiro debe aburrirse tanto como nosotras, me pregunto que juego es... Devuelvo la vista a mis amigas, ellas tienen una expresión diferente. Ria nos dejó a cada una un vestido de novia blanco, según ella debíamos lucir puras e impecables. Me lo pongo muy por arriba, no lo aliso ni presto atención a los detalles. Ahora mismo me es más interesante saber acerca del juego que parecen conocer. —Anna ¿has jugado a este juego? —Lo único que puedo decir es

