Katherine Últimamente los recuerdos de mi niñez frecuentaban en mi cabeza incluso sueños creados por mi imaginación. ¿Ethan y Lorian? No recuerdo haber tenido amigos de niña. Sin duda hay algo que no cuadra... Aproveché el momento, esta vez si leería el maldito libro, no volvere a dormirme. En el libro relucía un título curioso. Sirenas. Ellas se caracterizaban por su belleza inhunama. Una belleza que carecían las vampiras, demonios y cualquier otra r**a distinguida. A pesar de ello lo que las distinguía popularmente era sus cabellos. Un distintivo cabello rojizo como el fuego, uno que con solo verlo te daba la sencación de ser quemado pero también provocaban intensas ganas de tocarlos, saber que se siente. Las sirenas fueron una r**a destructiva, placentera. Ellas eran malvadas

