¡Pero vaya que sorpresa me ha sabido dar May! ¡Me he elevado junto a Dios cuando he visto a todas las personas que amo venir hasta mí! Mi felicidad por un instante se siente completa, junto a mí, mi gran amor, por el que caería muerta... Y en frente de mí, toda mi familia. Me abrazo con excesos de fuerza a Rola, ¡mi hermana!, la que me ayudó a vencer todos mis temores, los que consideré siempre mis peores enemigos... La que me mostró la luz después del túnel... Admiro a Rola en todas sus facetas, es una mujer con una personalidad fuerte y un criterio propio, digno de elogios... Y la tía Najwa, que a pesar de ser tan parlanchina e incluso un poco imprudente... Me cuidó como a una madre, demostrándose su calidad humana, su capacidad de comprensión. Es inevitable tener en este momento un p

