Después de que Robert me ha besado... Nada en mí se siente igual. Por el resto de mis días recordaré ese momento y todos los elementos que lo han compuesto. La frescura en el ambiente, su expresión temerosa al momento del acercamiento... Se sintió como un retoño de un jardín donde solo está asentada la devoción y la bondad.
Sonrió lejos de angustias, en pocos días será mi esposo... Y si he empezado a darme cuenta de algo, es que debo ir a medida que pasen los días despegándome de esas costumbres fundamentalistas que de forma mecánica adopto... Y llevar mi religión de forma más secular, dictaminada por lo que diga mi corazón y sentido común.
Me pregunto que será de mi madre, espero en algún momento ella borre el rencor de su corazón, he sufrido su ausencia... Al igual que la de mi padre... Quizás no haya sido demasiado notorio, después de todo lo que mi mamá me hizo vivir en el sótano, aunado a que me mandara a vigilar en Beirut... No puedo tener sentimientos de añoranza y expresarlos como una persona normal... Pero eso no quiere decir que extrañe la familia que en algún momento fuimos, a pesar de todas las discrecionalidades que la constituían.
Al llegar a la habitación del hotel me dirijo al baño para asearme, lo hago con brevedad y me acuesto en la cama para analizar todo lo que ha sucedido y lo que tengo que hacer en el día de hoy.
Hoy mi corazón palpita de regocijo, y no puedo evitar sentirlo. Todo lo que pasó hoy junto a Robert fue increíble y no dejo de reproducirlo en mi mente una y otra vez.
Le doy rienda suelta a mis emociones, teniendo la más bonita inspiración, me doy cuenta de que no me he equivocado al escoger a Robert como el hombre con el que quiero pasar el resto de mis días.
Soy una mujer orgullosa en muchas ocasiones, además de consecuente... Y no me molesta, soy perseverante y a eso le debo la vida y las pocas cosas que he logrado conseguir... También soy un poco tímida y por ende un tanto quisquillosa, pero ¿por ser más conservadora que muchas otras mujeres, no soy carismática?, yo considero que lo soy. Por eso me confirmo que mi relación con Robert será un éxito, no puedo tener dudas sobre si funcionará o no, él no me ha dado motivos para agonizar por un posible rechazo en el futuro. He estudiado con detenimiento sus actuaciones, y no son una maraña de cuentos, tienen fuerza, tienen carácter, tienen lucidez, y no es que yo lo idolatre como un ser perfecto, pero puedo aseverar que me ama y que tengo que confiar en él.
Entre tanta dicha, decido llamar a Rola, la extraño demasiado... Es mi mejor amiga, si ella no hubiera estado para mí... La historia en este momento sería otra cosa.
—¿Rola?—Pregunto apenas se pone en el teléfono.
—¡Amira cariño, eres tú!—, oh Dios bendito, no pensé que fueras a llamar justo hoy, quería saber de ti, te extraño amiga, ha pasado tanto y yo sin saber de ti.
—Te he echado mucho de menos Rola, te dejé varios mensajes hace algunos días, supongo que has tenido mucho trabajo y por eso no te habías manifestado... Debido a ello decidí llamarte. —, ¿Cómo estás?—Siento pánico de contarle todo, pero es mi mejor amiga, no puedo tener miedo de que deje de quererme.
—Mucho trabajo y a mis padres aquí, todo ha sido un golpe incesante para mí... Mi padre no está bien, mi madre hace como si nada pasara... George pasa todo el día trabajando y yo también tengo muchísimas responsabilidades con mi empresa... Y además... —, estoy embarazada.
Esto si no lo esperaba, mi dulce Rola va a ser mamá... ¿Por qué no me lo contó apenas se enteró? ... Mm, quizás presa de las mismas emociones que siento yo ahora, que la distancia ha hecho de lo suyo.
—¿Qué sucede con el tío Alí?—, ¡Es una bendición tu embarazo Rola!, ¡felicidades!, debes tomar un descanso del trabajo, en este momento tu embarazo es la prioridad. —Enfatizo en mi última frase, sé que Rola puede ser muy testaruda.
—Ha perdido sus piernas, lo cual ha desencadenado que se la pase sollozando, ya que se siente inútil... Está deprimido Amira. —, y bueno... Con respecto a mi embarazo, me recién enteré, no veía el momento de contártelo, estoy feliz, pero a la vez apesadumbrada por toda la responsabilidad que conllevará... Y estoy atestada de trabajo al igual que mi esposo... No sé cómo voy a arreglármela. —
He pensado que podía llevar un poco más de tiempo embarazada, me alegra que haya dicho que quería contármelo.
—Tienen que tener paciencia con el tío... No es fácil que tu vida cambie tan drásticamente de un momento a otro... Lo entiendo perfectamente. —Hago una pausa y aclaro mi garganta, el simple hecho de pensar en cómo debe sentirse me eriza la piel, yo no he perdido las piernas, pero... a pesar de odiar el hecho de regodearse en el dolor, yo perdí a mi familia, perdí el manto que representaban, y aunque día a día intento trabajar en perdonar incluso cuando ya no forman parte de mi vida, es una daga dolorosa que vive ahí en mí y en cada giro que da mi vida. —Rola, estoy feliz porque estés en cinta, espero todo salga maravilloso y que tu bebé venga saludable, es todo lo que puedo pedir... —Profiero con entereza.
—Yo soy muy paciente con él, lo ayudo como no tienes idea... —, sin embargo, conoces bien a mi madre, su constante manía de quitarle la razón es una puñalada para él... Haciéndolo sentir sin control de nada. —, ahora bien, cuéntame de ti, ya sobrará tiempo para que sepas de mí. —
Creo que este es el momento perfecto para contarle a Rola todo lo concerniente a lo que estoy viviendo.
—Intentaré ser breve en lo que te tengo que decir, incluso cuando siento que podría llevarme media vida relatando. —Intento detonar el nerviosismo que me invade por la posibilidad de que Rola no me entienda.
—Me asustas, aun cuando sé lo descriptiva que eres, pero vamos, ¡cuéntame!—, me has puesto ansiosa. —
—Rola, pues resulta que mientras estaba en Beirut, Robert, el Marine norteamericano del que te hablé... Voló hasta Beirut, y pidió mi mano en matrimonio... Y yo... Acepté... —, fue increíble todo, pero luego tuve terribles inconvenientes en mi trabajo en la clínica y tuvimos que escapar a Chipre debido al temor de que mi madre se saliera con la suya y me hiciera daño, ya teníamos planes de casarnos aquí, por la imposibilidad de casarse legalmente en Líbano, y... Con todo el asunto de estarnos viendo, compartiendo ideas, pensamientos, lamentos, desesperos... Robert decidió convertirse al islam, después de haberse negado, y vamos a casarnos bajo ambas normativas, ¡no puedo explicarte todo lo feliz que soy Rola!—Intento evadir el llanto, pero este se apersona siendo mi más ferviente compañía en todos los casos, felices y amargos.
Espero con ansiedad la respuesta de Rola ante mis confesiones.
—¿Vas a casarte Amira?—, todo esto para mí ha sido una sorpresa, entiendo que estés feliz, lo importante es que los hechos hablen más que las promesas que él te haga, tú tienes un lindo corazón y eres una dama, nunca dudaré de eso... Así que creo en cada una de tus palabras, el hecho de que él se haya convertido al islam por amor a ti, habla mucho de él, y todo el que demuestre amarte, sabiendo yo que eres la mujer más justa, valiente, y considerada que conozco, es bienvenido como mi familia. —Profiere Rola con detenimiento, mi alma se siente en gozo.
Cada cabeza es un mundo y cada una tiene una opinión, pero las de Rola se han quedado en un espacio especial de mi cerebro, es espectacular la forma en la que ella me describe... La altivez de su carácter para mí es admirable, sus palabras no fueron dudosas, cínicas, o lejanas, pude sentir que salieron directo de su corazón, tal como yo le hablaría a ella.
—Eres un tesoro encantador Rola, ¡eres una bendición!—, reinas en mi corazón, eres una compañera imprescindible, sé que como esposa y próximamente como madre no tendrás comparación, no te imaginas el peso que me has quitado de encima al escuchar mis confesiones sin juzgarlas. No sabes cuanto te quiero. —
—Estoy aquí para ti siempre Amira, ¿por qué ha de juzgarte?, ese hombre que has escogido ya es uno de los nuestros, realmente lo es desde el momento en que lo has conocido, porque para prometerte volver y haberlo hecho de forma comprometida, se necesita estar entregado a Dios... Y para amarte como sé que te ama debido a tus declaraciones, es otra aclaratoria de lo que estoy afirmando... ¿No es eso lo importante?—, y no te preocupes por nada, yo me encargaré de hablar con mi madre, sé que ella es importante para ti.
—Rola no tengo palabras para expresar lo agradecida que estoy nuevamente contigo, ¿sabes todo el miedo que tuve de que ustedes también me rechazaran por mis decisiones?—Digo sin pensarlo, pero es una inminente realidad.
—Eso no pasará nunca, somos familia Amira, así exista una distancia entre nosotras. —, ¿cuándo va a realizarse tu boda? —
—El lunes, May llegará este sábado o domingo... Me encantaría que tú también estuvieras aquí. —Digo con añoranza.
—Mm, no creo que mi trabajo me lo permita, pero de verdad haré lo posible cariño. —, ¿dónde piensan vivir?—
—Robert se quedará 2 meses de forma tentativa, esperando que no suceda un imprevisto en su trabajo, luego partirá a su país para arreglar mi situación legal, y bueno luego intentaremos vivir en Estados Unidos. —
—Mm, ¿puedes venir a quedarte conmigo después de que tu esposo se vaya?—Expresa Rola con ligereza, pensé que se enfadaría, me alegra saber que mi amiga ha corregido sus impulsos.
—Me parece una idea maravillosa, así puedo colaborarte con el trabajo y tu barriguita, gracias por todo Rola, estaré feliz de estar juntas nuevamente. —
Nos despedimos y damos fin a la llamada porque Rola se va a encargar de organizar una cena, sus suegros van de visita...
Espero ser tan organizada como ella cuando tenga que ser esposa, a diferencia de George sé que Robert no es demasiado exigente y le gusta compartir las tareas domésticas, es lo que noté que hacía con May... Nunca le permitía realizar las labores por si sola, definitivamente es otra de las tantas virtudes que posee mi prometido, su consideración para con los demás.
Me inquieta un poco saber cómo es su madre, aunque por lo que he entendido no viviré con ella, pero aun así me encantaría forjar una bonita relación con ella, no tengo familiares allá, ellos se convertirán en mi familia y apoyo mientras Robert esté cumpliendo con sus deberes, me encantará compartirles sobre mi cultura, conocimientos, y que ellos hagan lo mismo.
Me quedo dormida fantaseando, una vez más.