Mi día se alegra al saber que posiblemente me encuentre a mi amor merodeando por ahí, con su carita de angustia posiblemente, en poco tiempo Amira será mi esposa y esa es una inminente realidad. Decido después de arreglarme y ponerme presentable, buscar un lugar donde haya una buena conexión Wifi para llamar a casa... Necesito saber cómo se encuentra mi madre, espero haya bajado su enfado. No me cuesta demasiado encontrar señal, no pierdo el tiempo y pongo mi deseo en marcha. —Estaba mortificada por ti Robert. —Dice mi mamá apenas atiende el teléfono. —Hola, mamá, bendición, ¿cómo estás?—, todo ha estado muy ajetreado... Discúlpame. — —Bien cariño, ¿y tú cómo te sientes?—Me pregunta mi madre apaciguando el tono, me tranquiliza escucharla hablarme con apelativos cariñosos, aunque in

