Apenas nos acomodamos en la peluquería, empezamos a dar cháchara con respecto a situaciones que presenciamos mientras nos dirigíamos a este lado de la ciudad. No puedo evitar hacer énfasis en todo el rutinario control de pasaportes que hay que tener para poder pasear con tranquilidad por Nicosia. Aunque resulte tedioso, terminas dándote cuenta de que ha valido la pena la peripecia a la que eres sometido... Son increíbles los bazares de camisetas turísticas, creo que May ha ocupado todas las maletas que ha traído consigo con las que se ha comprado. Es común ver en cada cierta cantidad de kilómetros, un taller mecánico atendido por inmigrantes turcos, las banderas de Turquía están por todos lados... Es fenomenal cómo puedes toparte con turcochipriotas en este lado, pero si atraviesas al ot

