Gracias a Hannah logró encontrar a Thalía y a Cameron. Por segunda vez aquella mujer lo ayudaba a tener al amor de su vida. Estaba frente al nuevo apartamento de Thalía, viendo que estaba mucho más pequeño que el anterior. Tocó el timbre y la vio salir. —Thalía... no cierres. —David. Estás aquí. ¿Qué haces aquí? –Ella lo miraba con cariño y su corazón se aceleraba en sobremanera. —No te esperaba aquí. —Vine por ti, porque quiero estar contigo. Hannah confesó que ella le dijo a Luis la primera vez dónde encontrarte, y me lo dijo otra vez, así que vine por ti. Por qué te amo a ti. –Dijo mirándola a los ojos. —Vamos, dime algo. ¿No vas a decirme nada? Quiero darte todo a ti, quiero que seas mi esposa, Thalía. Eres mi esposa. —¿Qué hay de Camila y Sarah? No puedes desentenderte de ellas. –

