La cajita era pequeña, pero cuando la abrí como Duncan me dijo, el corazón se me hizo tan grande que parecía que se iba a salir de su caja igual que la sonrisa que le dedique a él mientras nos mirabamos fijamente. —- Es,,,, precioso Duncan — le dije sacando de la cajita un precioso anillo de diamantes — Es para pedirte que nos comprometemos, creo que te lo mereces Alexa — me dijo — Pero debe valer mucho y yo no puedo aceptarlo es demasiado para mi — le respondí —¿Te gusta? —- Me preguntó Duncan. —- Es preciosa pero no puedo aceptarlo. Duncan, esto vale mucho dinero, –le dije–.Lo guardaré para una ocasión especial. — Para mi tu eres especial.Por favor, no te lo quites nunca.--- me rogó — Pero de Duncan yo.--- quise seguir hablando — Quiero que lo lleves siempre contigo.Así,cuando es

