Leaf llora en mi pecho y no tiene idea lo mucho que eso puede partirme el corazón, ya no es la niña mocosa que conocí hace cinco años vistiendo un horrible suéter mucho más grande que ella y unas pantuflas de Tortugas Ninja que también eran horribles. Una parte de mí siente que le ha criado y esta muy orgullosa de ella, ya no es más la niña que lloraba por las noches por horas hasta quedarse dormida al solo ver el sol reflejarse en su ventana. —Se lo he dicho, Adam, por fin se lo dije y creo que siento una carga menos sobre mis hombros. Perdonar a Chárlen no ha sido tan difícil como hacerlo con ellos, ella nunca fue buena conmigo incluso antes de la muerte de papa y mamá, no podría perdonarla. ¿Soy una mala persona? —me pregunta. Leaf no podría ser una mala persona incluso si se lo pro

