Estoy cabreado. Joder. Estoy dolorido y cabreado, estos días han sido un total martirio aunque he podido disfrutar de la cercanía con Leaf. Mi esposa es todo para mí de eso ya no hay duda pero verle de esta manera tan vulnerable me ha tocado una fibra que desconocía, la paciencia ha sido vital para no perder la cabeza y asesinar a esos cabrones que provocaron esto. Puedo ver las marcas oscuras por debajo de la venda que lleva, en los últimos días le ha dado mucha comezón y hemos tenido que encontrar la manera de mantener humectada esa área. Extraño su preciosa mirada ámbar que ella misma odia pero finalmente el día ha llegado, siento que voy a poder respirar con tranquilidad hasta que vuelva a perderme en esa mirada. Ahora está ahí, escuchando lo que sea su pequeño hermano está dic

