Aun besándose se encontraban los enamorados, llevaban minutos en eso, se besaban hasta que no podían respirar y luego se alejaban para comenzar a besarse otra vez, pero se separaron molestos cuando alguien tocó la puerta. Se alejaron sin quererlo y Lía se levantó de la cama para ver quién era, haciéndole señas a Kyle para que se escondiera porque aún no sabía cuál era su relación y tampoco quería que se crearan malos rumores acerca del rey. -¿Si? -pregunta Lía luego de que Kyle se escondiera, esperando que la persona del otro lado de la puerta responda. -Lía, soy yo, James -contesta el guardia del otro lado esperando a que Lía abra la puerta. -¿James? -se pregunta confundida abriendo la puerta porque no sabe qué hace él buscándola en su habitación- ¿Qué pasa? ¿Necesitas algo? -No, no

