Te amo —¿Pasaras la eternidad sin hablarme? —Su voz había salido triste. En la habitación se sentía la tensión. —Es buena idea —Al ella escuchar las palabras de Fire se quebró aún más, le dolía las palabras que salían de sus labios. —No fue mi intención, perdóname. —Buenas noches, Aneu —Y al decir aquellas palabras se acostó del lado de su cama. Estaba lo suficiente enojado como para durar un milenio sin hablarle ¿que no era nadie? ¡Era el alfa, su alfa! Las palabras que habían salido de sus labios hicieron que su lobo entrara en un largo silencio. —Por favor, tenemos que hablar. Somos adultos—Ante aquellas palabras el cuerpo de Fire, se levantó de manera estrepitosa quedando frente a ella, lo cual hizo que ella se hiciera pequeña en su lugar. —¡Justamente ese es el maldito problema

