Capitulo 2.

1117 Palabras
¡Es hora de madurar! —Una falla es que en medio del sexo se rompa el estúpido condón —Estaba más que lista para ese exámen y había sacado un diez, lo cual la hizo feliz, ya que, el esfuerzo valió la pena, pero al parecer todo lo que hizo Dea no le había funcionado. De parte de Aneu, solamente se escuchaban suspiros cansados y pequeños comentarios para que su mejor amiga lograra desistir —Mire señor profesor, le recomiendo por el bien de su título que deje su inmadurez y que supere que mi madre lo rechazó en preparatoria ¡Es hora de madurar! —Por su parte, Neu tuvo que contener una carcajada ya que su mejor amiga no era la más indicada para mandar a "madurar" La Señora Wiggs -Madre de Dea- fue el amor platónico del profesor Clayton, esta era más bien lo que es su mejor amiga en estos momentos, en ese entonces era la chica popular de aquel centro y se había había convertido en el amor logrado del señor Wiggs, el padre de Dea. El profesor al escucharla decir aquello mostró un poco de miedo en su mirada, para su mala suerte el director del Instituto era el tío de Dea. —Ya, deberías de dejarlo así, Dea —La mencionada volteó y puso los ojos en blanco no sin antes mirar mal a su profesor. La misma había tomado del brazo a Aneu, y la había hecho voltear hacia la salida. Su mejor amiga estaba más que furiosa, no es que le daba igual las notas pero esa materia, sinceramente sí le daba igual, aunque ella moviera cielo, mar y tierra aquel profesor las tenía todas contra ella. ~ Había llegado a su casa, no sin antes pasar por la habitación de su madre y mostrarle la nota que había sacado, su madre por su parte solamente hizo un gesto con las manos el cual hacía ver que ella estuviese diciendo «Da igual», la chica estaba un poco irritada, siempre era lo mismo. Sus pestañas eran quemadas, amanecía con grandes bultos bajo sus ojos solamente para que su madre esté satisfecha y la apruebe. —¿Que es lo que quieres de mí, madre? —La pregunta salió sin que ella lo planeara, probablemente sólo lo había pensado, pero había salido en voz alta. Aprovechó ese momento para seguir hablando y se había ganado la atención de su madre, la cual sólo es obtenida cuando quería criticar su vestuario, postura o simplemente criticar su poca vida social.—Hago todo lo que me pides, yo solamente quiero que me digas que es lo que necesitas. Me gusta que me cuides y que trates de que sea una chica hecha derecha, pero ya no se que es lo que deseas. Estoy cansada de querer ser yo y no poder. —Escucha bien lo que te voy a decir, Aneu Steel, no quiero absolutamente nada. ¡Nada! —Su madre se levantó de la cama y se había puesto a tirar cosas que habían en su habitación —¡Solo vete! ¡Largo, estorbo! —La hija de aquella mujer estaba confundida y sus ojos estaban por salir de sus órbitas y aparte de aquello, estaba con sus grandes ojos verdes llorosos. Se preguntaba que le pasaba a su madre, ya que esta siempre era ejemplo de tranquilidad y tolerancia. Al parecer había algo que Aneu no sabía y quería saberlo. —Madre —Su voz salió rota, y su labio inferior solo temblaba. Tenía dificultad para respirar, se sentía ahogada por las lágrimas y mientras más intentaba respirar más lágrimas salían de sus ojos. —¿Que pasa?— Tal vez pensó que su madre estaba mal por algo que le había pasado mientras tomaba café junto las señoras de siempre, sólo tal vez. La madre por su parte la miraba como siempre lo hacía mientras ella no lo notaba, no odia a su hija pero siempre había tenido rabia por interrupciones que hizo en su vida —Escucha con atención lo que vas a hacer, si quieres que tu madre este feliz y sonriendo como siempre —Aquello que su madre le había comenzado a decir obviamente había llamado su atención, a pesar de que Aneu quería ser una chica más libre, extrovertida y divertida como quería, su madre por su parte lograba privar aquello. Aneu, nunca había podido ir a una fiesta y/o salir a la ciudad. El pueblo en el que vivía no estaba lejos de la ciudad, unos pocos kilómetros y ya podrías estar disfrutando de un buen vaso de alcohol. —Dime, mamita ¿Que quieres que haga? —Nunca había sucedido algo así, su madre nunca había tenido una crisis y si la tuvo su hija no la había visto. Pensó que si ella le hablare así su mamá se de esa manera se lograría calma. —Vas a ir a la casa de los señores Swallow, vas a comer con ellos y darás una buena impresión, porque si no, me pondré triste y no quieres eso chiquita, no quieres eso para tu madre ¿O sí?— Sinceramente eso la tomó desprevenida ya que su madre siempre ha sabido que ella no se llevaba bien con el hijo único y mayor de los señores Swallow, este en algún momento la molestaba —Vas a tratar de llamar la atención de Wayne y harás que te proponga ser su novia. —Pero mam... —Su madre se había sentado en la cama y había puesto sus manos sobre sus pierdas, acción que podría dejar ver a alguien que estaba tranquilo, pero en este momento parecía que se tratase de una persona con problemas mentales. —Iras allí y te vas a portar como una dama porque tienes que querer eso, tienes que ir con él, él te puede dar una familia y sacarte de este maldito pueblo asfixiante —Ella miraba a su madre con los ojos abiertos. —Me niego, no-o —Ella había comenzado a negar con la cabeza porque sinceramente se negaba a hacer aquello que su madre pedía. Wayne era una pesadilla para ella, él llegó a ser su amor platónico, pero cuando lo terminó conociendo desistió de aquello que si se podría llegar a dar nunca la iba a poder hacer feliz. Su madre comenzó a murmurar cosas que su hija no lograba escuchar pero luego de unos treinta segundos se escuchaba claramente: mi niña no me quiere. ¡Maldita manipuladora! Podría haber pensado cualquier persona pero Aneu, por su parte sólo quería hacer a su madre feliz y al final terminó aceptando. Gracias por leer.❤️
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