Cuando estuvieron listos bajaron a el jardín donde en la mayoría de las ocasiones se sentaban todos a desayunar. Todos ya estaban sentados en su lugar y solo faltaban Gustavo y Charlotte, cuando llegaron saludaron a la familia con la habitual sonrisa y un humor muy distinto al que se había sentido el día anterior, la pareja ya estaba bien y eso era un completo alivio. - ¡Buenos días! - saludaron ambos uno después del otro con buenos ánimos. - ¡Buenos dias! - respondió el resto emocionados por verlos así de contentos, estaba certificado que no podían estar enojados durante mucho tiempo y eso más que todo a Alicia, le hacía muy bien. No le había gustado nada ver a su hijo tan preocupado el día anterior o a su nuera sufriendo tanto por esa situación, era mejor verlos unidos dispuestos a enf

