Alexander la vio correr al baño y fue tras ella. Le sostuvo el cabello mientras vomitaba. Cuando terminó, enrolló un poco de papel y se lo entregó. —¿Por qué tuviste que beber tanto si ni siquiera lo soportas? —preguntó mientras ella se enjuagaba la boca. —¿Arruiné la fiesta anoche? —preguntó Camila, mirándolo. —Absolutamente —respondió él, cruzándose de brazos y apoyándose en la pared del baño. —Nunca había bebido tanto… me siento fatal —murmuró ella, dejándose caer en el suelo del baño mientras respiraba con dificultad. Alexander la miró con una leve burla. Sabía que ella ya había bebido así antes… aunque probablemente no lo recordara. —Siempre que bebes te vuelves un desastre. Y ya lo has hecho antes. —¿Cuándo? —preguntó, intentando recordar. —El primer día que te conocí. Estaba

