Tanner tomó una cucharada de la comida y sonrió. —Esto está delicioso —dijo, mientras Gabby le acariciaba el cabello suavemente. —Come bien —le respondió ella con una sonrisa. ---- Camila se despertó con el fuerte timbre de su teléfono. Estiró la mano desde el sofá y lo tomó sin mirar el identificador de llamadas, aún adormilada. —¿Hola? ¿Quién habla? —¿Dónde estás? —preguntó una voz masculina profunda al otro lado de la línea. Al reconocerla, Camila se incorporó de inmediato y miró la hora con los ojos muy abiertos. —¡Voy en camino, señor! —dijo, saltando del sofá. —Te quiero aquí en treinta minutos —ordenó el director Kammy antes de colgar. —¿Treinta minutos? —murmuró, alarmada—. Ni siquiera me he bañado ni maquillado… Tomó una toalla para ir al baño, pero antes miró hacia la

