—Vine con mi esposa. Alexander tomó un sorbo de vino mientras sus tres amigos lo miraban con evidente sorpresa. Al notar sus expresiones, frunció ligeramente el ceño. —¿Qué pasa? ¿Por qué todos tienen esa cara? —Si no escuché mal… dijiste esposa —dijo Garrett con los ojos muy abiertos. —¿Y qué tiene eso de extraño? —respondió Alexander levantando ligeramente la comisura de los labios. —Acabas de decir la palabra esposa —insistió Eric, observándolo con atención, como si todavía dudara de haber escuchado bien. —Sí, lo dije —contestó Alexander, comprendiendo finalmente la razón de sus reacciones. —¿En serio? —intervino Blake, claramente sorprendido—. Pensé que odiabas cuando la llamábamos así. En el pasado, Alexander siempre se enfurecía cuando alguien se refería a Camila como su esp

