Guardó algunos archivos en su maletín y llamó a Shanne. —Shanne, prepárate para irnos. Voy a bajar ahora. ---- Camila se despertó a la mañana siguiente y se dio cuenta de que estaba muy cerca de la piel desnuda de Alexander. Al ver su pecho, se sonrojó. Lo miró a la cara y murmuró: —Es tan guapo cuando duerme. Observó sus ojos cerrados, sus largas pestañas y sus finos labios rosados. —Me casé con un hombre rico y guapo… pero con una desventaja. Frunció los labios. —Él no me ama. Miró su pecho y luego sus músculos tensos. Lo tocó ligeramente y volvió a sonrojarse. Era la primera vez que lo tocaba, y se alegraba de que él estuviera dormido. Se dio cuenta de que se había enamorado de él, incluso cuando él la lastimaba. Su estado de ánimo cambió con solo pensar que él no la amaba.

