Capítulo 99. La llegada de Salvatore y Emmarie. El aliento se escapó de su cuerpo al verla. Vittoria llevaba un delicado camisón de color rosa, sobre el un suéter de lana blanco abierto por el viento, el cabello suelto y los pies descalzos. Había bajado sin pensar, sin siquiera cambiarse. Lo hizo solo porque había sentido algo en su corazón. Una presencia. Una vibración en el pecho. Y al abrir… lo vio. Luka. De pie. Sucio, despeinado, agotado. Pero más vivo que nunca. Cuando sus ojos se encontraron, no hubo necesidad de palabras, él estiro sus brazos esperando recibirla en ellos, protegerla y abrazarla con pasión, la había extrañado demasiado... Vittoria no aguanto un segundo más, se lanzo a los brazos del joven Parodi, sin pensar, sin esperar nada, necesitaba sentir su protección,

